miércoles, 29 de octubre de 2008

Guernica, historia e historias


No soy muy seguidora del arte contemporáneo. Me gusta ver un cuadro o una escultura y entender lo que hay ahí y lo que el autor quería trasmitir. Podría decir que soy más seguidora del arte realista. Pero hay cuadros que me fascianan por la forma en que consiguen que tu imaginación eche a volar, y eso lo que me pasó enprimero de carrera cuando tuve que hacer un análisis del cuadro de "El Guernica" del pintor español Pablo Picasso.
Este cuadro describe el bombardeo de la localidad vasca por parte de la Legión Cóndor alemana el 26 de abril de 1937. Para realizar este inmenso lienzo, que podría encuadrarse dentro del cubismo, Picasso realizó más de 60 croquis preparatorios en color; sin embargo la obra definitiva es en blanco, negro y grises para destacar la violencia de la masacre. En el centro, el caballo herido por una lanza simboliza las víctimas inocentes

El 26 de abril de 1937, durante la Guerra Civil española, la aviación alemana, por orden de Francisco Franco, bombardeó el pueblo vasco de Guernica. Pocas semanas después Picasso comenzó a pintar el enorme mural conocido como Guernica. En menos de dos meses terminó la obra, exhibiéndola en el pabellón español de la Exposición Internacional de París de 1937. El cuadro no retrata el acontecimiento en sí; más bien quiso expresar con él la violencia y crueldad del acontecimiento mediante la utilización de imágenes como el toro, el caballo moribundo, el guerrero caído, la madre con su hijo muerto o una mujer atrapada en un edificio en llamas. Pese a la complejidad de estos y otros símbolos, y a la imposibilidad de dar a la obra una interpretación definitiva, el Guernica logró un aplastante impacto como retrato-denuncia de los horrores de la guerra.
Las figuras representadas, el caballo, el toro, la paloma, el sol o la mujer que sostiene un quinqué, están provistas de una función simbólica que confiere al cuadro su carácter universal y atemporal. Por otra parte, es esta preocupación por ir más allá del evento histórico propiamente dicho, lo que explica la ausencia de fecha de ejecución y de la propia firma del autor, datos que, sin embargo, Picasso hacía figurar sistemáticamente en toda su producción.
En el trabajo que hice para mi clase de arte, hice un análisis de las distintas interpretaciones que se han hecho de este cuadro a lo largo de la historia.
Ahora volviendo a leer a ese trabajo me daba cuenta de algo. Quizá el hecho de que un cuadro que representa el horror de la guerra, tenga tantas interpretaciones, esté lleno de sentido. Para entender una guerra, una discuxión un enfrentamiento... es necesario conocer todos los puntos de vista, entenderlo de todas la formas posibles. Es necesario estudiar siempre todos los ángulos posibles.

lunes, 27 de octubre de 2008

Y su madre guardaba estas cosas en su corazón


Siempre que veo la escultura de la Piedad del maestro Miguel Ángel, pienso en este versículo del Evangelio "Y su madre guardaba estas cosas en su corazón." Lc 2, 51
Si tuviera que elegir mi parte favorita del Vaticano eligiría esta escultura. Creo que es la imagen más tierna que se ha hecho de María con su hijo. En un momento tan especial como tuvo que ser ese, Miguel Ángel consigue trasmitir en la mirada de María todo lo que ella guardaba en su corazón.
Esta escena me hace pensar en lo que tuvo que sentir María, con su hijo muerto en brazos. El mismo Jesús que se perdió en el Templo, el mismo al que aviso que se había acabado el vino, ese mismo Jesús, al que tantas a veces había acunado de niño mientras lloraba, al que enseño a leer, con el que jugó...
Para mí esta imagen expresa perfectamente todo eso que María fue guardando en su corazón. La forma en la que le sujesta, en el que le tiene en su regazo, me recuerda al modo en el que una madre coge en brazos a su bebé recién nacido y lo acuna con ternura y cariño al verlo tan indefenso.
Desde el punto de vista artístico se puede destacar que es una obra de bulto redondo, lo que significa que se puede ver en todos los ángulos, pero el punto de vista es frontal. Algo que me parece también muy significativo para la escena que representa. Para entener el momento que aquí se representa, se puede ver desde cualquier parte, para entender el dolor de una madre frente a su hijo arrebatado, no ahce falta saber nada más. Pero para captar toda la esencia, el punto de vista debe ser frontal, es como decir que para entender por completo la obra, nhay que conocer todo lo que hay detrás, hay que mirar de frente al Jesús crucificado y a la madre que no se separa ni un segundo de su lado. Y que lo sostiene hasta el final, hasta cuando parecía que ya no había nada que hacer. Ella guardaba todas estas cosas en su corazón.

miércoles, 22 de octubre de 2008

El matrimonio Arnolfini


Podría decir que es uno de mis cuadros favoritos.

El Retrato de Giovanni Arnolfini y su esposa Jeanne Cenami es del pintor flamenco Jan van Eyck; del año 1434. Representa al rico mercader y a su esposa, que vivieron en la ciudad de Brujas entre 1420 y 1472. Los historiadores del arte aún discuten exactamente la imagen que el cuadro presenta, la tesis introducida por Erwin Panofsky sostiene que la imagen corresponde al matrimonio celebrado en secreto y atestiguado por el pintor. Sin embargo, muchas otras interpretaciones se han propuesto acerca del mismo, y el consenso actual es que la teoría de Panofsky es difícilmente sostenible.

La primera vez que vi este cuadro fue cuando estudiaba Historia del Arte el último año de Instituto. Desde que empezamos a analizarlo, me fascinó. Hay algo en esta imagen que me impresiona. Y cuando tuve oportunidad de ver el original, el efecto que causó en mí no fue menos de lo que esperaba.

Hay un amplio análisis sobre todos los elementos que aparecen en la pintura. Casi todos los elementos representan el amor, la fidelidad y la unión con Dios. En este cuadro puedo ver todo lo que para mí significa el matrimonio.

Me gusta especialmente el sentido del espejo, los rosarios y la lámpara

Los rosarios eran un regalo habitual del novio a su futura esposa. El cristal es signo de pureza, y el rosario sugiere la virtud de la novia y su obligación de ser devota. También el cristal del espejo alude a la pureza del sacramento del matrimonio. En torno al espejo se muestran 10 de las 14 estaciones del Vía Crucis. Lo que nos indica que la interpretación del cuadro debe ser cristiana y espiritual. La lámpara sólo tiene una vela, que simboliza la llama del amor (era costumbre flamenca encender una vela el primer día de la boda). Pero también recuerda la candela que luce siempre en el sagrario de la iglesia, la permanente presencia de Cristo.

Tras leer los distintos análisis de este cuadro y de cada uno de los detalles que el autor quiso representar, para mí sigue habiendo un misterio en esta imagen, como si cada vez que lo miro, descubro algo nuevo.