
Esta escultura es otra de las que estudié en el colegio en la asignatura de historia del arte. Y fue otra de las obras que me gustaron desde el principio. Me impresionaba que un hombre pensando fuera digno de ser una obra de arte. Como si pensar fuera algo de extraordinario.
Me resulta muy interesante el origen de esta escultura.
Esta obra se denominó originalmente El poeta, y formaba parte del Museo de Artes Decorativas de París con el objetivo de crear un monumental portal basado en la obra de Dante de La Divina Comedia. Cada estatua representaba a uno de los personajes principales del poema.
Y esta escultura en concreto quería representar a Dante frente a Las Puertas del Infierno.
Esta referencia a Dante pesistió por lo menos hasta 1885, año en que Mirbeau escribió: El Dante está sentado, su cabeza inclinada hacia adelante, el brazo derecho descansando sobre la pierna izquierda, impresionando en la forma desnuda un bello movimiento trágico.
El volver a observar esta obra me ha echo pensar de la importancia de parar unos instantes al día para poder pensar. Estamos tan inmersos en el ritmo frenético de nuestra vida diaria, que muchas veces no somos capaces de dedicar unos minutos del día para nosotros mismos. Y parece que tenemos que esperar a que lleguen el fin de semana, el día festivo o las vacaciones para tener tiempo para nosotros. Y parece que tenemos que ir a una montaña lejana, o un lugar lejano y recóndito de la naturaleza para "encontrarnos a nosotros mismos"
Todo sería mas fácil si nos dieramos cuenta que cualquier momento del día lo podiamos aprovechar, para pensar en lo que nos pasa, lo que nos rodea, a tomarnos un respiro y poder pensar un poco más antes de tomar decisiones.
También me hizo pensar en la importancia de la filosofía. Cuando estudiaba filosofía en el colegio, estudié todas las corrientes más influenyes y a los autore más importantes. Pero ha sido con le paso de los años, y con las experiencias vividas que he aprendido el sentido de tener una base en filosofía. Para entender la evolución del hombre hay que entener la evolución de su forma de pensar.
Me resulta muy interesante el origen de esta escultura.
Esta obra se denominó originalmente El poeta, y formaba parte del Museo de Artes Decorativas de París con el objetivo de crear un monumental portal basado en la obra de Dante de La Divina Comedia. Cada estatua representaba a uno de los personajes principales del poema.
Y esta escultura en concreto quería representar a Dante frente a Las Puertas del Infierno.
Esta referencia a Dante pesistió por lo menos hasta 1885, año en que Mirbeau escribió: El Dante está sentado, su cabeza inclinada hacia adelante, el brazo derecho descansando sobre la pierna izquierda, impresionando en la forma desnuda un bello movimiento trágico.
El volver a observar esta obra me ha echo pensar de la importancia de parar unos instantes al día para poder pensar. Estamos tan inmersos en el ritmo frenético de nuestra vida diaria, que muchas veces no somos capaces de dedicar unos minutos del día para nosotros mismos. Y parece que tenemos que esperar a que lleguen el fin de semana, el día festivo o las vacaciones para tener tiempo para nosotros. Y parece que tenemos que ir a una montaña lejana, o un lugar lejano y recóndito de la naturaleza para "encontrarnos a nosotros mismos"
Todo sería mas fácil si nos dieramos cuenta que cualquier momento del día lo podiamos aprovechar, para pensar en lo que nos pasa, lo que nos rodea, a tomarnos un respiro y poder pensar un poco más antes de tomar decisiones.
También me hizo pensar en la importancia de la filosofía. Cuando estudiaba filosofía en el colegio, estudié todas las corrientes más influenyes y a los autore más importantes. Pero ha sido con le paso de los años, y con las experiencias vividas que he aprendido el sentido de tener una base en filosofía. Para entender la evolución del hombre hay que entener la evolución de su forma de pensar.

