lunes, 27 de octubre de 2008

Y su madre guardaba estas cosas en su corazón


Siempre que veo la escultura de la Piedad del maestro Miguel Ángel, pienso en este versículo del Evangelio "Y su madre guardaba estas cosas en su corazón." Lc 2, 51
Si tuviera que elegir mi parte favorita del Vaticano eligiría esta escultura. Creo que es la imagen más tierna que se ha hecho de María con su hijo. En un momento tan especial como tuvo que ser ese, Miguel Ángel consigue trasmitir en la mirada de María todo lo que ella guardaba en su corazón.
Esta escena me hace pensar en lo que tuvo que sentir María, con su hijo muerto en brazos. El mismo Jesús que se perdió en el Templo, el mismo al que aviso que se había acabado el vino, ese mismo Jesús, al que tantas a veces había acunado de niño mientras lloraba, al que enseño a leer, con el que jugó...
Para mí esta imagen expresa perfectamente todo eso que María fue guardando en su corazón. La forma en la que le sujesta, en el que le tiene en su regazo, me recuerda al modo en el que una madre coge en brazos a su bebé recién nacido y lo acuna con ternura y cariño al verlo tan indefenso.
Desde el punto de vista artístico se puede destacar que es una obra de bulto redondo, lo que significa que se puede ver en todos los ángulos, pero el punto de vista es frontal. Algo que me parece también muy significativo para la escena que representa. Para entener el momento que aquí se representa, se puede ver desde cualquier parte, para entender el dolor de una madre frente a su hijo arrebatado, no ahce falta saber nada más. Pero para captar toda la esencia, el punto de vista debe ser frontal, es como decir que para entender por completo la obra, nhay que conocer todo lo que hay detrás, hay que mirar de frente al Jesús crucificado y a la madre que no se separa ni un segundo de su lado. Y que lo sostiene hasta el final, hasta cuando parecía que ya no había nada que hacer. Ella guardaba todas estas cosas en su corazón.

No hay comentarios: