sábado, 24 de enero de 2009

El gran Coliseo de Roma


Me fascina contemplar el Coliseo de Roma. Creo que es una de las grandes maravillas, desde el punto de vista arquitectónico, de la cultura romana. Es una de esas partes de Roma que no me canso de contemplar.
Pero me produce un doble sentimiento. Por una parte me impresiona ver el desarrollo de los romanos, por ser capaces de construir un edificio que albergase 50000 espectadores, con los medios de los que se disponían en aquella época. Además consiguieron que casi 2000 años después aún siga en pie.
Pero por otro lado me asusta. Me asusta pensar la frivolidad de lo que allí sucedía. Convertir la muerte en un espectáculo. En situaciones así me pregunto que es lo que pasa por la cabeza de una persona, para tolerar algo así.
La primera vez que entré en el Coliseo, pensaba en que si yo estuviera allí hace unos siglos, posiblemente estubiese abajo, en la arena, atacada por un león, solamente por el hecho de seguir a Cristo. Y me recorrió un escalofrio. ¡Cuántas veces nos quejamos los cristianos de hoy en día de lo dificil que lo tenemos! Nos olvidamos que hubo tiempos mucho más complicados, incluso peligrosos.
Ahora tenemos iglesias en las que rezar, sacerdotes que celebran los sacramentos, fieles con los que compartir nuestra fe... Es cierto que cada vez más, estamos viviendo una especie de "presecución" porque parece que nuestra fe molesta a alguien.
Pero el pensar en los primeros cristianos, en su "lucha" por llevar el mensaje de Jesús a todos los pueblos, debería ayudarnos en nuestra labor como cristianos.

No hay comentarios: